lunes 15 de septiembre de 2008

Balasto


Vendras a mí emergiendo del ancho río
y vestida de mariposa llegarás hasta mi reja.
Yo mientras tanto...
recorreré el serpenteante camino;
que me conduce a la nada silenciosa.
Verdes campos y montes
atrapan mi mirada,
y en un barco de papel pretendo llegar a la orilla.
Eternamente idiota es el tiempo que me niego,
y simplemente dulce es la sensación de tu recuerdo.